sábado, 12 de julio de 2014

Desahogo inconsistente previo al dia que lo cambiará todo.

La historia cambia todo el tiempo, a cada minuto, en cada instante. Constantemente todo tipo de eventos alteran el devenir de cada uno de nosotros de manera individual y global. A veces esos movimientos son tan pequeñitos que ni siquiera los notamos. Tendemos a sentir la vida como una rutina, como una seguidilla de momentos reiterados que nos llenan de aburrimiento y frustración y nada nos saca de ese lugar oscuro. Provocamos situaciones diferentes y nos damos cuenta de que siempre llegamos al mismo lugar. La rutina de no ver esos pequeños eventos cotidianos que cambian nuestra vida, de no prestarle atención a esas personas que pasan frente a nosotros a diario, de no emocionarnos con nada. Pero no siempre es así. A veces esos movimientos no son tan pequeños y de tanto en tanto son enormes, hacen ruido, gritan desesperados para que los oigamos.


En algo más o algo menos de 24 horas un gran evento cambiará nuestras vidas para siempre, la de todos los argentinos. Porque aunque casi siempre nos cueste pensar en un todo cuando hablamos de país, indefectiblemente lo somos. Nos dividimos ideológicamente en cada cosa que vivimos pero no podemos dejar de ser un todo, heterogéneo sí, pero no hay un argentino sin el otro. No se puede ser “UN argentino” si no hubiera otros argentinos que nos hiciesen ser uno entre millones. Digo... es claro. Coppola hizo “El Padrino” pero sólo después de hacer “El Padrino II” y “El Padrino III”, “El Padrino” pasó a ser “El Padrino I”.


Entonces decía, este evento, quieran o no, cambiará la historia de todos los argentinos. Los que admiramos el fútbol lloraremos de emoción o pena. Los que recién estén en la etapa de enamoramiento llorarán por su nuevo sentimiento deportivo confundido con patriotismo exitista. Y está bien. Los que son indiferentes ante el fútbol no gozarán de nada por varios días en los que sólo se hablará de lo que ese evento de ojalá 90 minutos ofrezca. No tienen opción. El daño está hecho.
En 24 horas nada será igual y yo no me quiero dormir. Dicen que con sueño el tiempo se desvanece, cambia de ritmo. ¿Y si me duermo y sueño algo? ¿Y si me creo lo que sueño? ¿Y si todo pasa tan rápido que no me deja vivirlo? ¿Cuanto sale que el lunes no llegue nunca? ¿Cuanto me cuesta no volver a la seguidilla de hechos que pasan inadvertidos por mi vida, que me hacen pensar que vivo en una rutina llena de mierda?. Quizas si me duermo, cuando me despierte descubro que en Gaza no pasa nada, que esa pesadilla de niños sangrando y casas volando no es más que un potrero de barro y goles, de niños Haghighis y Rezas jugándose una olla de Mujaddara. Porque donde hay un potrero hay un sueño,  y eso no me lo pueden negar. Me duele la panza de nervios ¿uno siente dolores en los sueños?.



El lunes la vida de todos los Argentinos cambiará para siempre y tengo dudas de que otras personas que carezcan de sangre Argentina entiendan remotamente lo que significa para nosotros esto que estamos viviendo. Lo que significa la llegada del Lunes. Dudo que otros en el mundo entiendan porque no paramos de ver videos en YouTube, de discutir, de abrazarnos. De pensar comidas que sean livianas y que caigan bien a las 4 de la tarde. De debatirnos entre la cábala y la confianza, de medir cada palabra, el festejo, el dolor en las rachas de pesimismo. De recordar con alegría el pasado, a nuestros idolos, a nuestros próceres. ¿Sabrán lo que es castigar a la mente por esos instantes en los que perdemos la fe? No creo que sepan lo que es tener el corazón encendido las 24 horas del dia. 

Durante estos días, amigos que fui haciendo en otros países se pusieron en contacto conmigo haciendo alusión a este momento Argentino, “va a ser divertido”, me dijeron, “será un gran juego”, “espero que les vaya bien”. Dudo que entiendan que a los Argentinos no nos importa que sea divertido, que sea un gran juego, que nos vaya bien. Los argentinos no gozamos, no razonamos, no podemos ver la grandilocuencia de estas cosas. La vemos en la repe, la analizamos el lunes. Porque los domingos los Argentinos latimos, lloramos y sufrimos. Le tomamos el pulso al abuelo, caminamos y puteamos. Le preguntamos a la abuela “¿Que mierda es esto? ¿Lo puedo romper?”. Gritamos un gol que nunca entró y cuando vemos que seguimos cero a cero puteamos al línea que lo anuló. Le gritamos al técnico los cambios y lo puteamos cuando los hace, y si el que odiamos hizo un gol lo amamos, y si nos salva sobre la línea a los 90 minutos se convierte en cacique de una tribu que jamás admiramos para amarlo para siempre y pedirle una foto de su culo roto para guardar como una reliquia. ¿Que carajos nos importa a los Argentinos que seamos vistosos? Ni siquiera así vamos a divertirnos. Queremos ganar y no concebimos un Lunes sin eso. Ningún Lunes, ni este que vendrá ni ningún otro. Porque lo que más queremos es abrazarnos, darnos un beso. Los Argentinos nos damos besos todos con todos, hombre con hombre, mujer con mujer, ese hombre con la mujer del otro hombre. Nos damos besos y ya.  Estamos esperando el Domingo para decirle a nuestros amigos que los queremos, que no lo podemos creer, abrazar a la vieja y darle a Dios las gracias por el fútbol. Divertirnos con el pan y el circo que nos mantiene unidos, que nos hace ver al otro como un yo, porque los Argentinos somos soberbios, eso si. Engreidos y soberbios. Y si el otro es como Yo, lo quiero más. ¿Como puede otro pueblo merecer más esto que nosotros?.

Descubrí que se puede llorar en sueños, no es la primera vez que me pasa. Y este texto ya no tiene sentido porque ya no se ni que decir. Ya no me importa ni lo que digo porque total, en algo más o algo menos de 24 horas, mi vida va a cambiar para siempre. Despues veo como la pongo en marcha otra vez, como diría René de Calle 13 “me caí pero me levanté de la primera, como se levantan las flores en Primavera”. Pero también dice “cociname las ganas que mis sueños tienen hambre”. Asi soy, exigente y soberbia. Engreida y enamorada del fútbol. Te espero Lunes, te espero con el cuchillo entre los dientes porque nací celeste y blanca y de eso nosotros sabemos más que nadie.




lunes, 26 de septiembre de 2011

Sobre un Útero y sus Efectos Colaterales



"La histeria (del frances Hystérie, y éste del griego  ὑστέρα "útero") es una afección psicológica que pertenece al grupo de las neurosis y que padece el 1% de la población mundial.Se encuentra dentro de los trastornos de somatización y se manifiesta en el paciente en forma de angustia al suponer que padece diversos problemas físicos o psíquicos"
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               A mi no me queda muy claro, exactamente cómo, un dia un ser humano tomó la palabra histeria y la aplicó a la clase de personas a las que me voy a dedicar en estos párrafos. Pero dudo que el objeto de mi análisis tenga un útero. Y a estas alturas, luego de tantos años de error conceptual, creo que poco tiene ver la histeria con un trastorno neurótico. Sería uno de los primeros casos registrados en el que un concepto se escapara de su propia palabra. Y el momento de la foto en que Saussure se pone a lavar los platos, y yo a reirme del significado y el significante. 


              Un histérico/a, mas allá de Wikipedia, es un personaje de mierda. No técnicamente compuesto por mierda, sino con algunas partículas contaminantes dentro de su cuerpo, enfermando su cerebro y haciéndolo actuar como un idiota. Eso es lo que es. Un alguien insatisfecho. Un alguien con poco ego, que se esconde tras la presunción de éste ultimo exacerbado, y juega un rol infantilmente diseñado y sin ninguna arista. Es un tipo de humano chato. 


               El histérico cree atraerle a un sujeto, o incluso tiene a veces la certeza, y juega con eso. Invierte su tiempo, su cuerpo y su voluntad. En la vorágine de la acción, hasta se divierte.  Acusa inocencia en el arte del regodeo, incluso se dice ajeno a la tensión sexual. Extralimita su simpatía, con un poco de astucia, y un decibel antes de picar en rojo, baja lo picos con algún comentario desagradable. Siempre con una carita sonriente. Pase lo que pase. El histerico tira constantemente de la soga. Y se basa de dos herramientas para ejercer su práctica: la seducción y el desprecio. 


        
              Y del otro lado, esta la víctima. Esa persona que un día divisó entre la maleza un sujeto  y se vió envuelto en la telaraña de la soberbia mas efectiva. Tal vez la víctima nunca hubiese mirado al sujeto si no fuera porque aquel, histericamente, urgó con la mas extraña sutileza en los arcones del mismísimo infierno ajeno. Ahora, el histérico le interesa a la víctima. Nunca se sabe si por interesante o por histérico. 


               Lo cierto es que un tiempo después de haberse visto inmerso en este juego de niños, y no tener respuestas, la víctima empieza a cuestionar si aquel sujeto atrayente lo es tanto como alguna vez creyó que lo fuera. Ya soportó todo tipo de humillaciones en su cabeza. Ya analizó todo tipo de oraciones que el histérico profiriera. Ya postergó todo tipo de actividades sociales en la búsqueda de concretar las amenazas del su centro de atención. Ya está. Ya se hartó. Y aquel tan deseado modelo, provocador y atrevido, sexy y caliente, pasa de ser un sujeto de atracción a un objeto de deseo. Ahora ya no esta frente a un humano sino a una cosa. Y uno con las cosas hace lo que quiere. Incluso olvidarlas en alguna mesa de bar, en algún taxi, en alguna esquina. 


              El histérico no sabe por que histeriquea, y la víctima tampoco. Ambos pierden tiempo. Ambos tienen miedo. Ambos se vuelven, en ese momento en que están frente a frente, completamente simbióticos. Ambos se pierden el uno al otro.  Ninguno coje, eso está claro. 






1-  http://es.wikipedia.org/wiki/Histeria

martes, 26 de julio de 2011

Desde ayer

Desde ayer puedo discutir sin testigos. Mi balcón estará vacio para siempre.
Desde ayer tengo un novio entero. Ya no lo comparto con nadie.
Desde ayer tengo que buscarme yo misma videos bizarros y sin sentido en internet.
Desde ayer no tengo q dar explicaciones a nadie sobre mis gustos sobre hombres. Me gustan todos y diversos y probablemente nadie lo note.
Desde ayer nadie va a hacerme la contra en nada. Puedo hacer aburridamente todo lo que quiera.
Desde ayer, nadie va a hacerme un reclamo de nada.
Desde ayer, nadie va a llegar tarde a mi cumpleaños.
Desde ayer, el dígalo con mímica es difícil y aburrido. Nadie piensa películas  fáciles y se enoja cuando no aceptamos la propuesta. 
Desde ayer, no voy a ir mas a bares llenos de travestis y olor a Nikov volcado.
Desde ayer, no hay más frases graciosas, burlas creativas y tonos burlones.
Desde ayer,  “mamadera”, “el maaass barri” y “sale guiso” dan mucho más que risas.
Desde ayer, ya no hay bandas aburridas, centros culturales chetos y muestras de arte fashion.
Desde ayer, me reprocho no haber visto “Begotten” todavía. Recién encontré el DVD.
Te fuiste sin ver Lynch, sin decirme todos tus secretos en outlets y ferias americanas, sin ser viejito como en la foto de Firmat, sin venir al campo, sin viajar conmigo, sin leer mis libros, sin llevarme a Tucumán. 
Sin avisar.

Desde ayer, mi mundo está incompleto.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Entre la intención de pensamiento, la incongruencia política y el Macrismo.

Una de las cosas que más me preocupan es la falta de “intención de pensamiento”. ¿A que llamo yo “intención de pensamiento”? Justamente a eso, a querer pensar y luego hablar u opinar.

Día a día me encuentro diciendo “ese tipo no piensa” “esa mujer no piensa” y caigo una y otra vez en la oscuridad de no saber si soy yo la que no piensa y me sobre estimo. Seguramente un poco de eso haya, pero también un poco de lo otro.

Las épocas de elecciones son gratificantes para mí. Paso las horas escuchando y leyendo plataformas y campañas, incluso de lugares donde no debo votar, y tratar de entender las estrategias publicitarias de cada uno de los candidatos y partidos políticos. Porque entiendo que estamos en tiempos donde no importa mucho lo que se dice, sino como se dice. Y como llega al público. El camino del mensaje hoy se anda solo.

Entonces, sumida en el verano electoral, me encuentro con el video “Chau Kris” que sube “La Solano Lima”, un grupo de jóvenes del Peronismo PRO (como si tal cosa existiera), amigos de uno de los funcionario más corruptos de dicha aglomeración política (creo que algo así es el PRO); hablo de Cristian Ritondo, el “puntero” de Lugano y Mataderos, obviamente. 

Como si pocas similitudes hubieran entre el PRO y el fascismo, el video comienza amenazando con colgar del pescuezo a los actuales funcionarios Kirchneristas, en una suerte de ridiculización grafica, que viene de las épocas de la Revista Humor. Y la amenaza, no obstante, se sostiene en una carrera contra la justicia, siendo que el ahorcamiento vendría “antes de que vayan todos presos”. Tal frase me recuerda que actualmente, el único político procesado por la justicia, que juega este partido de bridge berreta, es el JEFE MAXIMO de estos pibitos. No quisiera que la premisa se invirtiera (no me interesa que los corruptos mueran ahorcados, simplemente los quiero fuera de sus funciones y presos) pero sería más acertado ocuparse de quien realmente debe ir a la cárcel.

Otra cosa que me preocupó al continuar con el visionado, es que la letra presenta graves incongruencias. No sólo textuales, sino que respecto de las imágenes, y porque no también, entre en subtitulo y la letra. Cuando uno trabaja con imagenes dice tanto con lo que muestra como con lo que oculta, y  me pregunto si la ausencia de imagenes del conflicto del Indo Americano tendra algo que ver con que los Solano Lima son unos de los principales sospechosos de comenzar el enfrentamiento. Como trabajadora del área audiovisual exigiría un poco más de respeto al tratar un material que pretende ser artilugio político de primera línea. Pero ¿que más da lo que yo pida?

En este mismo camino entonces, las imágenes de los indigentes durmiendo en las calles, se juntan con las de las camas vacías de los hospitales, y las manifestaciones de los pueblos originarios, acompañando una letra que dice “si todo lo perdí” .  Lejos de ser esta la década en que los Argentinos perdimos todo, no logro recapitular si quienes están en oposición al gobierno nacional son conscientes que los índices de indigencia y desocupación han presentado considerables mejorías en los últimos 8 años. Y que el presupuesto para la Salud, en nuestra bendita Ciudad, no tuvo la misma suerte. Creo que toda GESTION tiene su lado débil, y es una pena que quienes quieran encontrarlo, carezcan de “intención de pensamiento” y terminen vociferando palomas al viento. Y ridiculizándose también, por que no. La ignorancia auto determinada es triste.

Hablando de triste, retomo el video y focalizo en que la elección de un imitador de Vicentico es bastante desafortunada, si se tiene en cuenta que el cantante tiene cierta inclinación política opuesta a los solano lima boysy más que protagonizar la letra de la pseudo canción de protesta, debería estar en el cuadro de supuestos kirchneristas, que también aparece en el video, donde figura desde Maradona hasta Campanella, pasando por Víctor Heredia, y ¿Elio Rosi? Quiero pensar que estoy confundiéndome de cara.

Más adelante, la letra plantea preocupación por las drogas y lo mal que estas le hacen a los jóvenes. Yo también me preocupo por las drogas y lo mal que estas nos hacen a los jóvenes. Pero también me preocupa lo mal que les están haciendo las drogas a estos pibes. Porque si yo fuera menemista, duhaldista, y amiga de De Narváez, evitaría tocar este tema. Por el bien de mi imagen política. Pero para hablar de imagen política, hay que tener noción de lo que la política es, y ellos, al canto de “Perón o Muerte” prometen seguir militando. Y esta parte me lleno de alegría, y de esperanza. La esperanza de que algún día EMPIECEN a militar. Por que cuando alguien milita, aunque sea por una causa civil, particular, pequeña, se empapa de aquello que añora y lo siente. En cambio, cuando uno es parte de una aglomeración de oportunistas, sin ideologías, completamente corruptos, criminales y participes de una mafia golpista, el concepto de militancia se confunde y se gestan estos videos y estos mensajes.

Y para ir cerrando, ignoro formalmente el intento de humillación presidencial al mostrar que Obama no respondió a un supuesto saludo de Cristina ya que poco me importa lo que un presidente criminal como es este hombre haga con cualquier persona, salvo que la tire al mar. Eso si me importa.

Y así como ignoro, rescato la promesa de la militancia, de la conciencia, de que en un futuro la política vuelva a ser algo serio, cosa seria, porque de ella depende el futuro de todas las personas que pisamos suelo argentino, y que luchamos día a día por progresar y hacer grande a nuestra patria. Que nos comprometemos con un ideal, y que apoyamos un proyecto que con sus puntos fuertes y débiles, tira para adelante y nos ayuda a crecer.

Apuesto por seguir creciendo y festejo que La Solano Lima ya tenga su primer quiebre y haya un sector Macrista y otro Kirchnerista de la mano de Amado Boudou. Esto es el Macrismo. Una bola de cristal barato. Y yo me anoto para romperla en mil pedazos. 




miércoles, 16 de marzo de 2011

Sobre la estupidez y lo estúpidamente natural.

Tal como sucede con todos los seres humanos, hay ciertas personalidades que influyen sobre otras con distintos grados de intensidad. Algunas causan normalmente (en un sentido popular del termino) perjuicios limitados, pero hay otras que llegan a ocasionar daños terribles, no a uno o dos individuos, sino a comunidades o sociedades enteras. Uno de los principales detonantes para estos efectos es, sin duda, la estupidez.
Sin embargo, un estúpido no tiene conciencia del daño que puede ocasionar, simplemente, por que no tiene conciencia de sus actos. Es estúpido, claro está. Y como tal, actúa guiado por prejuicios, que absorbe, o que su propia estupidez provocan.
Un prejuicio es justamente, algo que se gesta previo a una reflexión pertinente sobre un hecho o situación. Y como todo acto prematuro, deriva en algo irracional, carente de evaluación, por lo tanto de razón. Claramente.

En algunos casos el prejuicio es la consecuencia de un mecanismo de defensa para aquello a lo que se teme, un resguardo de la realidad. Y como la realidad no es individual debemos pensar este prejuicio en clave social. De aquí que, si el prejuicio es irracional, aquellos que lo generan también lo son.

Y si de realidad hablamos, hay que ser verdaderamente valiente para asumirla como social y congeniarla con la propia, para hacer de la realidad social una alternativa a la individual. El estupido no puede ni siquiera pensar en una realidad alternativa por que le teme. No es malvado ni debil, sino un cobarde. No se atreve a tomar partido de estas versiones de la sociedad por temor a que tales transformaciones pongan en duda ciertas estructuras e instituciones que están dadas y con las que coexiste.

Nuestra sociedad, como tantas otras que desconozco pero me temo no sea esta una característica propia de los argentinos, y dentro de la Argentina, las distintas sociedades reinantes, juzgan constantemente lo diferente. El diferente debe vivir como un híbrido inoperante para no llamar la atención de los señores perfectos que oponen el dedo critico a cualquier tipo de cuestionamiento o realidad alternativa. Un inoperante seria lo mejor. Y todos estos prejuicios excluyen fundamentalmente nuestros derechos como ciudadanos y personas, de elegir nuestro propio estilo de vida.

Quien se atreve a quitar su mirada de aquello que esta dado como natural en una sociedad y reflexionar sobre estos hechos, no solo logra sociabilizarlos sino que también se permite construir su propia realidad y con ella, su identidad. El estúpido no sólo no puede ser artífice de su propia existencia sino que tampoco pretende ponerla en duda. La estupidez incita a acatar los mecanismos de construcción de la identidad como propios y esto es obra de los espacios de poder y las instituciones que así logran cristalizarse mediante la anulación de la conciencia critica. Creo yo.

Un estúpido se sirve de los mecanismos de construcción social para constituirse como ser y rechaza lo diferente por miedo a enfrentarse a los pedazos rotos de una estructura que el mismo aceptó y hoy ya no le satisface. No quiere ni puede tener una mirada reflexiva sobre el mundo. Si el estúpido se alejara del temor e hiciera como el valiente, que intenta decodificar el pensamiento común y debilitarlo mediante su análisis, podría desnaturalizar lo social y así comenzar a construir su propia identidad. Desde un pensamiento mas critico, despojado de prejuicios, y mucho menos primitivo. Pero bueno, es estúpido al fin.


Jimena Salas Perilli (2005)

jueves, 30 de diciembre de 2010

Mis Mudanzas


Odio los balances, entre otras cosas. Suelo renegar de aquella costumbre de analizar la propia vida solo porque es el fin del año del calendario juliano, que ni siquiera es el único calendario que existe por lo que, probablemente, muchas personas se vean sometidas a hacer el análisis de su vida en esta fecha solo porque una gran porción de mundo está en actitud de tal cosa.

Lo cierto es que no pretendo  hacer un balance, pero si un corte. Un corte virtual y temporal. Si no lo hiciera, me sentiría un poco mareada. No marco un antes y un después. Marco un stop para tomar agua y seguir andando. Y no lo justifico por dejarlo en claro sino, por que necesito que se sepa que es así.
Un balance implica parar, detenerse en el tiempo pasado, recopilarlo y ponerlo como parámetro de cara al futuro. El tiempo futuro, cuando sea pasado, será sometido a la misma prueba y será puesto en comparación y luego, como nuevo parámetro. Todo esto a mi me significa parar aunque sea por instante.
Durante este tiempo pasado, no sé si un año juliano, o dos, o los que sean, me mudé como cien veces de Jimena.  Pero siempre me lleve mis muebles. Las distintas Jimenas que habité pensaban cosas raras, y hasta a veces, sin saberlo, pensaban parecido aunque pretendían no notarlo. Se movían parecido. Todas esas Jimenas descubrieron cosas nuevas para el mundo, y muy importantes. Esas Jimenas tenían muchas verdades ocultas. Una por ejemplo, descubrió que la magia existe, que no es una ilusión. La probó y se asombró de lo real, polvorienta y calurosa que es la magia en Tilcara. Otra Jimena pudo probar que, si una grieta de hielo se abre en el medio de un glaciar pero allí no hay nadie para oírlo, su agrietarse es sonido. ¡No puede dejar de existir algo tan espectacular solo por que no haya un hombre que pueda apreciarlo! Otra Jimena descubrió tristemente que el hombre no sabe estar solo y que el factor mental es muchísimo más poderoso que cualquier otro factor que pueda repercutir en el hombre (y en la mujer, como es esa Jimena). También hubieron Jimenas que vieron cosas maravillosas. Otras debieron habitar sus mundos compartidos, y eso costó mucho y aun les sigue pasando. Algunas Jimenas que me albergaron supieron, sin embargo, compartir su mundo con risas y alegría. Algunas Jimenas tuvieron dudas y las dudas se convirtieron en certezas solo para equivocarse. Pero la Jimena más importante en la que me tocó vivir pensaba que no había lugar en el mundo para otra Jimena. Que ella debía ser única e irrepetible y que las otras Jimenas serian Gimenas o Ximenas pero nunca, nunca Jimenas. Me enseñó que lleva tiempo darse cuenta de lo importante que somos, y del valor que tenemos. Y que mientras nos confundimos con otras personas que sentimos iguales a nosotras, nos restamos importancia, y se las restamos a ellos. Y esa Jimena trabajó para vivir su vida, y hacerse grande.  Quisiera visitarla un poco más en este nuevo periodo que comienza. Mientras tanto, les deseo que cada uno de ustedes encuentre el mejor lugar para habitar que tenga, dentro suyo, aunque sea oculto entre bosques olvidados. Espero también encontrarlo yo y que vivamos todos felices, con uno mismo, en un mundo de amistad y humanidad. Pensando y creyendo que somos humanos y merecemos ese mundo. 

lunes, 29 de noviembre de 2010

El Domo Verbal y ¡¡¡Cuidado con lo que decis!!!

Yo quiero a las palabras. Me gustan. Me hacen sentir importante.
No me importa si son mías o de otro, o si tienen mi cultura y mis raíces. No importa. Todas sirven para la misma cosa.
Para mi, las palabras están para ser usadas. Eso de que si decis no se que cosa podes no se que otra, es medio un verso. No hablo de sinceridad sino de palabras, ¿no es cierto?. Solo palabras.
Hay algunos dichos sobre ellas como por ejemplo "que a las palabras se las lleva el viento" o que "las palabras es lo ultimo que nos queda"... Notese si son importantes, que hasta los dichos sobre ellas mismas se contradicen. Claramente, si me regalan un caballo no le miro los dientes, pero si esbozo una palabra, no se si el viento me la va a llevar o el dia de mañana, voy a vestirme con ella. Si son importantes. Tanto que su propia naturaleza me pone en la encrucijada de sobrestimarlas o subestimarla por que siempre va a estar a mi lado. En definitiva, eso es un poco lo que hacemos las personas con aquellas otras que siempre estarán a nuestro lado, como por ejemplo, nuestro reflejo. A la larga y a la corta, te querés deshacer de él, pero estará ahi por siempre. La unica oportunidad que tenes de esquivarlo es la indiferencia. Y aca es nuevamente donde aparecen las palabras y el temor que las personas le imprimen a las pobrecitas descaradas.

Un alto porcentaje de seres parlantes creen que hay palabras que no deben decirse. Claramente, no hice un estudio de campo para saberlo pero una vez, un amigo me dijo "vos siempre pensa que si a vos te esta pasando esto, quiere decir que a un gran millon de personas le esta pasando lo mismo". Entonces, yo creo que un alto porcentaje de seres parlantes creen que hay palabras que no deben decirse. No por que a mi me pase eso, sino por que cuando yo digo esas palabras que `no deben decirse` me mandan a realizar actividades escatológicas y resulta que no me dirigen el verbo por algunos dias. Y eso a mi me da bronca. Por que siento que estoy hablando con personas que no pueden pensar. Entonces, ahi me vuelve a dar bronca, pero esta vez la causa es mi soberbia.

A mi me gustan las palabras. Todas. Las buenas y las denominadas malas. Despues voy a escribir sobre ellas. Me gustan mucho los sustantivos para suplantar con ellos nombres y denominaciones. Es mi pasion buscar sinonimos para denominar las cosas que tienen nombres muy usados, o decirle carretera a la ruta. Me deprime un poco que una vez que emiti la palabra, el receptor se rie. Y se rie a carcajadas y dice `jajaja, la carretera jajaja`. Un gran signo de interrogacion cubre la cara de esta persona mientras la observo con un dejo de piedad. Como decia, me gustan los sustantivos. Uf, ¡y cómo!. Y una vez que los adopto, los modifico a su respectivo diminutivo, aumentativo, despectivo, hipocorístico o a su morfologia segun la region geografica (casita, casica, casillica, casiliiiiaa) es muy divertido. Aunque, para ser sincera, mi libido verbal solamente puede satisfacerlo mis amados adjetivos. Eso si que es vida. Esa parte "que se agrega" - que en definitiva, eso es un adjectivus- es la que deja verdaderamente sacar a la luz mis dotes innatos para la oratoria. Y tambien ese es el objeto de conflicto. El Objeto Directo de esta cuestion.
Yo armo una oracion basica, [articulo, sustantivo, adjetivo, verbo] y me arriesgo a fisurar el Domo Verbal dentro del cual se refugia el ser parlante para no romper las reglas ni transgredir los limites. Si no quiero vivir en este doble filo verbal debo cuidarme de utilizar algunos adjetivos.
Reglas para ser un ser parlante comun:
1) Nunca utilices el gentilicio para adjetivar a alguien si este alguien proviene de paises pobres o en vias de desarrollo: si vos decis: "Fulano, el francés, se emborracho y cagó en mi mesa" la gente se rie. Pero si decis "Fulano, el boliviano, se emborrachó y cagó en mi mesa" la gente te dice: "no seas asi". La aposicion es una gran enemiga del Domo Verbal.
2) Nunca utilices características religiosas para describir a alguien: parece fisurar el Domo Verbal afirmaciones tales "ese chico judío de mi clase", o "La Testigo de Jehová que paso por casa". La Fe Religiosa es una gran enemiga del Domo Verbal.
3) En una discusión, nunca adjetives al otro. Mas bien, seguile la corriente: decirle a tu contrincante oral que no puede entender tu postura es, aunque real, peligroso para el Domo. Las personas tienden a dar circulos sobre tu supuesta agresión y desvirtuar el tópico. Mas bien agredilos solapadamente dandoles la razón. Ese es un nivel de violencia tan epidermico que el otro seguramente lo note cuando ya no puede insultarte. O quizas jamas. La sinceridad es una gran enemiga del Domo Verbal.
La comunicación tiene que ser básica y consisa "pasame la sal" te paso la sal. "Te amo" vos siempre deci, te amo.. esta de moda.
A lo largo de ir reduciendo mi entorno, e ir padeciendo las consecuencias de mi incontinencia oral, me he dado cuenta que la sociedad anda sobre rieles sobre este tipo de preceptos. Estupidos y temerosos de no se que. Pero claramente hay miedo. Y el miedo a las palabras es un miedo muy pelotudo.
Ahora que digo, pelotudo, me doy cuenta que iba a escribir sobre las denominadas malas palabras. A esta altura de mi vida no se cuales palabras son buenas y cuales son malas. ¡Las mezclo tanto!. Uso las academicas mezcladas con las que aprendi en la calle y le agrego alguna por ahi que encontré en otro idioma. Todo en la misma ensalada verbal. Pero, recuerdo que cuando era chica, habia palabras que no podia decir por que mi mamá, mi papá o mis abuelos me decian "¡¿que dijiste?!". La primera vez recuerdo que pense que habían preguntado por que no oyeron bien. Y la repeti. Los cinco dedos de pique corto sobre mi boquita de 3 años de edad me hicieron notar que la ultima parte habia estado de mas. Creo que dije pija, como una exclamación, derivada de algun objeto que me habia parecido atractivo (espero que limiten sus pensamientos morbosos en funcion de que intento respetar la anecdota como sucedio). Creo que fue un osito que mi abuela saco de una maquinita y yo exclamé "Que pija!". Y me comí cinco dedos. Pero dedos de abuela, osea, acariciantes. La cosa es que hoy pienso, que me golpearon por no saber usar la palabra adecuada en ese contexto. Y lo tomo como una buena enseñanza. De todos modos, este asunto se volvió cada vez mas oscuro por que comenzaron a aparecer palabras que para mi eran corrientes pero que cuando las decia, me miraban mal o me decian "Jimena, que dijiste?". A este respecto, recuerdo otra anecdota, sentada yo en la ventana de mi casa, cantando una cancion del famoso y muy de moda casette de la taquillera "Tango Feroz", otra vez comi dedos, pero esta vez eran de papa. Y solo habia dicho "tajo". Mi confusion crecia dia a dia en los tiempos en que no podia determinar cuales eran las palabras que no debia decir.
Por suerte, esas epocas ya pasaron. Y yo aprendi a colocar por mis propios medios las palabras de este lado de la columna o del otro. Entonces, pelotudo, mierda, verga, conchuda, sorete, cara de concha, son buenas palabras. Sin embargo, hambre, discriminacion, crimen, miseria, represión  me provocarian otros `cinco dedos`.
El temor sobre el uso de las palabras es lo que ellas mismas intentan callar. Yo estoy segura de ello. Muy segura.