lunes, 26 de septiembre de 2011
Sobre un Útero y sus Efectos Colaterales
"La histeria (del frances Hystérie, y éste del griego ὑστέρα "útero") es una afección psicológica que pertenece al grupo de las neurosis y que padece el 1% de la población mundial.Se encuentra dentro de los trastornos de somatización y se manifiesta en el paciente en forma de angustia al suponer que padece diversos problemas físicos o psíquicos"
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A mi no me queda muy claro, exactamente cómo, un dia un ser humano tomó la palabra histeria y la aplicó a la clase de personas a las que me voy a dedicar en estos párrafos. Pero dudo que el objeto de mi análisis tenga un útero. Y a estas alturas, luego de tantos años de error conceptual, creo que poco tiene ver la histeria con un trastorno neurótico. Sería uno de los primeros casos registrados en el que un concepto se escapara de su propia palabra. Y el momento de la foto en que Saussure se pone a lavar los platos, y yo a reirme del significado y el significante.
Un histérico/a, mas allá de Wikipedia, es un personaje de mierda. No técnicamente compuesto por mierda, sino con algunas partículas contaminantes dentro de su cuerpo, enfermando su cerebro y haciéndolo actuar como un idiota. Eso es lo que es. Un alguien insatisfecho. Un alguien con poco ego, que se esconde tras la presunción de éste ultimo exacerbado, y juega un rol infantilmente diseñado y sin ninguna arista. Es un tipo de humano chato.
El histérico cree atraerle a un sujeto, o incluso tiene a veces la certeza, y juega con eso. Invierte su tiempo, su cuerpo y su voluntad. En la vorágine de la acción, hasta se divierte. Acusa inocencia en el arte del regodeo, incluso se dice ajeno a la tensión sexual. Extralimita su simpatía, con un poco de astucia, y un decibel antes de picar en rojo, baja lo picos con algún comentario desagradable. Siempre con una carita sonriente. Pase lo que pase. El histerico tira constantemente de la soga. Y se basa de dos herramientas para ejercer su práctica: la seducción y el desprecio.
Y del otro lado, esta la víctima. Esa persona que un día divisó entre la maleza un sujeto y se vió envuelto en la telaraña de la soberbia mas efectiva. Tal vez la víctima nunca hubiese mirado al sujeto si no fuera porque aquel, histericamente, urgó con la mas extraña sutileza en los arcones del mismísimo infierno ajeno. Ahora, el histérico le interesa a la víctima. Nunca se sabe si por interesante o por histérico.
Lo cierto es que un tiempo después de haberse visto inmerso en este juego de niños, y no tener respuestas, la víctima empieza a cuestionar si aquel sujeto atrayente lo es tanto como alguna vez creyó que lo fuera. Ya soportó todo tipo de humillaciones en su cabeza. Ya analizó todo tipo de oraciones que el histérico profiriera. Ya postergó todo tipo de actividades sociales en la búsqueda de concretar las amenazas del su centro de atención. Ya está. Ya se hartó. Y aquel tan deseado modelo, provocador y atrevido, sexy y caliente, pasa de ser un sujeto de atracción a un objeto de deseo. Ahora ya no esta frente a un humano sino a una cosa. Y uno con las cosas hace lo que quiere. Incluso olvidarlas en alguna mesa de bar, en algún taxi, en alguna esquina.
El histérico no sabe por que histeriquea, y la víctima tampoco. Ambos pierden tiempo. Ambos tienen miedo. Ambos se vuelven, en ese momento en que están frente a frente, completamente simbióticos. Ambos se pierden el uno al otro. Ninguno coje, eso está claro.
1- http://es.wikipedia.org/wiki/Histeria
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muy bueno!
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